Stefan Michelspacher Cabala, Spiegel der Kunst und Natur, Augsburg, 1615

Alquimia y Astrología, las vías alquímicas

Las Vías Alquímicas son cuatro: La Seca, La Húmeda, la Mixta o de Amalgamas y la Breve. Sin embargo las más utilizadas son la vía Seca (Fuego) y la Húmeda (Agua).

La Vía Seca, más sencilla fue la comúnmente elegida por los alquimistas “sopladores de botellas” ya que su trabajo implicaba simbólicamente la búsqueda egoica de poder y conquista mundana. Por el contrario, la Vía Húmeda, debido a su extrema complejidad era imposible recorrerla en soledad sin la asistencia de un maestro iniciado que ya había logrado previamente la piedra filosofal.

Desde la perspectiva psicológica la Vía Húmeda está implícita en el proceso de psicoterapia, ya que el trabajo profundo sobre las emociones necesita la contención y el acompañamiento de un maestro (terapeuta) que haya previamente trabajado sobre sí mismo y pueda guiarle a través de la oscuridad de su mundo interno.

Si realizamos un paralelismo de las Vías como forma de desarrollo del alma asociándolo a los cuatro elementos, se intuye el camino que cada individuo debe seguir según su esencia solar. Para expresar la función que cumplen los cuatros elementos de la astrología en un lenguaje alquímico, se utilizarán las correspondencias de Fuego (Calcinatio), Agua (Solutio) Aire (Sublimatio) y Tierra (Coagulatio)

VIA SECA: Es la vía del fuego. Quien tenga su Sol en signo de fuego va a seguir una senda alquímica seca, Calcinatio, donde se trabaja con la prima materia quemándola. Dentro de la astrología esto es el ego, el orgullo, la fuerza, el entusiasmo, la pasión, la vía de Calcinatio es quemar lo negativo del fuego para que quede la fuerza positiva. Los planetas que se encuentran en el elemento fuego de nuestra carta viven el proceso de Calcinatio. Corresponde al Sol y a Marte

Este proceso puede vivirse en dos niveles: inferior o superior, en el primero podemos quedar “quemados” por las vivencias sin una interiorización de la experiencia. En la segunda se trasciende la pasión del fuego pero se pasa a través de ella. La experiencia se vive igualmente en ambas, pero el proceso interior es diferente dependiendo del grado de conciencia.

VIA HUMEDA: Es la vía del agua, según los Maestros, la más noble, en la que la materia prima no se la quema sino que se la trata constantemente y de a poco a través de medios húmedos, líquidos y salinos, mediante tres elementos fundamentales: la Sal, el mercurio de agua – Azoth- y el Azufre también conocido como Fuego Secreto.

Psicológicamente es penetrar en un viaje profundo, en el que se sumerge a la conciencia en los abismos emocionales y afectivos. Quien tenga su Sol en signos de agua elige la vía alquímica Solutio o húmeda, correspondiente en esencia a un proceso Lunar-neptuniano acuático. Este nivel o vía de crecimiento puede vivenciarse como la aniquilación por parte de los contenidos del inconsciente -pudiendo llegar a la psicosis- o, por el contrario, de forma creativa donde ocurre la disolución del Ego y su posterior recomposición. Luego del “desmembramiento” se reconstruye y surge la sabiduría y la conexión con los mundos sutiles.

VIA MIXTA: También llamada de amalgama, es un equivalente a Sublimatio, que se trabaja por mediación del fuego pero sublimando a la prima materia, es decir, evaporándola y rescatando el espiritu -Azoth- cuando se eleva como un vapor. Corresponde al elemento Aire.

Existe una polaridad complementaria entre Calcinatio y Sublimatio, de hecho, los signos de fuego se encuentran en oposición a los de aire; a través del fuego y Calcinatio se hace posible el proceso de sublimación. Quien posea a su Sol en el elemento aire elige la vía alquímica de las amalgamas, la de elevación. Mercurio (Aire) Urano y Júpiter son sus equivalentes Astrológicos.

Psicológicamente en este proceso de elevación podemos quedar “suspendidos” eternamente mirando al mundo y a nosotros mismos sin una real conexión con las vivencias, tal vez con gran objetividad y raciocinio pero sin involucrarse afectivamente. Por otro lado, si se vive en un nivel superior es la vía que nos permite tomar distancia de nosotros mismos, discriminar, tener una visión más amplia de lo real. La liberación de los apegos sin abandonar el mundo afectivo.

VIA BREVE: Es la cuarta vía, llamada la Breve, y su elemento es la tierra. Muy poco han escrito los antiguos maestros alquimistas sobre esta vía, salvo la recomendación de que sólo especialistas intenten abordarla. Podríamos decir que es un proceso en el cual a la prima materia se la inunda de agua y se la deja secar y una vez seca se vuelve a inundar con el mercurio acuático y así hasta concluir la operación cuando se haya obtenido el resultado deseado. Solve et coagula.

Coagulatio y Solutio es el eje de los signos de tierra y de agua.

Mojar y dejar secar, mojar y dejar nuevamente secar, esto enfrenta al hombre a la lucha por concretar. En el proceso alquímico se busca que la materia se endurezca y cuando se logra consolidar algo interviene el agua y disuelve lo que ha construido. Es trabajar la tierra con esfuerzo, enfrentando dificultades y perfeccionando lo existente. Corresponde a Saturno como análogo planetario.

Coagulatio permite un estado reflexivo que lleva posteriormente a concretar los contenidos psíquicos en la realidad, pero si se vive a un nivel inferior se puede quedar atado a la materia, a lo físico y concreto negando cualquier tipo de realidad invisible. A un nivel superior coagulatio logra concretar y consolidar pero también pierde la rigidez y permite la fluidez del pensamiento para que pueda ser expresado en realidades diversas y cambiantes.

C Gesner The Practice Of The New And Old Physicke 1599

Los cuatro elementos ya citados corresponden a las cuatro Grandes Iniciaciones que el espíritu humano vivirá en su largo peregrinar a través de sus encarnaciones terrestres, manifestados por los cuatro portales del alma: Aries, Cáncer, Libra y Capricornio.

El espíritu humano experimenta el fuego, Calcinatio, penetrando por el portal de Aries en un nuevo ciclo de vidas, realizándose en Leo y concluyendo en Sagitario un triángulo ígneo.

Una vez desarrolladas su fuerza e individualidad pasa por el segundo portal: el del agua, Solutio, penetrando en Cáncer y reencarnando luego en Escorpio y Piscis – el ultimo signo de cada proceso es un mutable – signos de fin de ciclo – por lo tanto, los planetas allí ubicados generan inestabilidad en la vida.

El tercer portal, el del aire, corresponde a Géminis,  Libra, y Acuario, Sublimatio, la elevación, el individuo se eleva por encima de la realidad concreta y comienza a pensar en forma clara, desligado de los apegos. Su función es purificar el pensamiento y abrir a la conciencia a relaciones enriquecedoras.

El cuarto portal, el de la tierra, Coagulatio, nos orienta a Capricornio, signo del trabajo duro, la paciencia, la frustración y soledad, y a la sabiduría adquirida con los años; seguido por Tauro, mundo de las sensaciones y placeres – recompensa por su etapa anterior – hasta llegar a Virgo que es el último signo de tierra y así sellar todo este largo proceso, en el que se abandona la materia y se comienza un nuevo ciclo de fuego en una etapa evolutiva superior.

 

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En el Observatorio…

...mientras muevo el objetivo buscando en el exterior descubro nuevas siluetas que me sorprenden.
Con su potente lente las siluetas se vuelven enormes y cercanas, llenando este espacio como un caleidoscopio multicolor de símbolos y significados que crean simetrías inesperadas.


En el Observatorio no hay reloj, el tiempo parece haberse detenido, todo está presente y todo permanece.

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